Por qué medimos antes de cortar la piedra
Con la piedra no hay segunda oportunidad. Un azulejo mal cortado se cambia por otro de la caja; una encimera que sale un centímetro corta es una encimera nueva, del mismo bloque si queda, o de otro que no casará. Por eso lo importante pasa antes del corte.
Nada en una casa está a escuadra
Las paredes de una casa, sobre todo si tiene años, casi nunca forman ángulos rectos ni son del todo planas. Una diferencia de pocos milímetros no se ve en una pared pintada, pero sí en el encuentro de una encimera de piedra con esa pared, o en una junta del suelo que se va abriendo hacia un extremo. La piedra no se adapta: hay que adaptar el corte a la pared real.
Un caso muy habitual: una cocina en L cuya esquina no está a noventa grados. Si la encimera se corta a escuadra, en un extremo queda pegada a la pared y en el otro deja una rendija que ningún sellado disimula. Medir el ángulo real y cortar con él es lo que hace que la encimera parezca que siempre estuvo ahí.
Qué se mide y cuándo
En una encimera de cocina, la medición buena se hace con los muebles bajos ya colocados y nivelados. Se toman:
- El contorno real de cada tramo, con las paredes tal como están.
- Los huecos: placa, fregadero (no es lo mismo bajo encimera que sobre encimera), grifo, enchufes en el frente.
- Los vuelos y los cantos: cuánto sobresale la encimera, dónde lleva faldón y qué cantos quedan vistos.
- Los encuentros con ventanas, alféizares, columnas y electrodomésticos altos.
De la placa, el fregadero y el grifo conviene tener el modelo exacto y su ficha técnica, porque los huecos se cortan según las indicaciones del fabricante.
En un suelo o un revestimiento, además de los metros se mide el replanteo: desde dónde se empieza, cómo caen las juntas respecto a puertas y paredes y dónde quedan los cortes.
El despiece: dónde van las juntas y hacia dónde corre la veta
Las tablas de piedra tienen un tamaño limitado. En una cocina larga o en una isla grande habrá juntas, y lo que hay que decidir es dónde. Una junta bien situada, junto a la placa o en el cambio de dirección de una cocina en L, casi no se ve; una junta en mitad de un tramo recto, sí.
Con la veta pasa lo mismo. En un material veteado se decide hacia dónde corre el dibujo en cada pieza, y si dos piezas contiguas se casan en espejo para que la veta continúe de una a otra. Es lo que se hizo, por ejemplo, en los paños veteados casados en espejo de La Finca · Los Lagos.
Todo eso se decide delante de la tabla real. Por eso puedes ver e identificar el despiece en fábrica antes del corte. Después ya no: una pieza cortada a medida no se rehace ni se cambia por tono o veteado. Si todavía estás eligiendo material, empieza por mármol, travertino o granito.
Cómo llega la pieza a su sitio
La medición también mira el camino: portal, escalera, ascensor y giros de pasillo. Una encimera de una sola pieza que no cabe en el ascensor tiene que dividirse, y es mucho mejor decidirlo en el despiece, eligiendo dónde va la junta, que descubrirlo el día de la entrega.
Qué hace nuestra tecnología
En ObrumSuite Reformas desarrollamos nuestro propio software de medición y presupuesto. En piedra, el levantamiento en obra se hace con él, y el corte se hace por control numérico contra la medida real. Ese es exactamente el problema que resuelve: que lo que se corta en el taller encaje a la primera en la casa.
La misma medición es la que da el presupuesto. Si los metros salen de la obra real, el precio también. Puedes leer más en nuestra tecnología y ver los materiales en el catálogo de piedra.
Lo que puedes hacer tú
- Elige la placa, el fregadero y el grifo antes de medir la encimera, y ten a mano sus modelos.
- No pidas la medición de la encimera hasta que los muebles estén montados y nivelados.
- Pide ver las tablas y el despiece antes del corte, sobre todo en materiales veteados.
- Pide el material con margen si crees que vas a ampliar más adelante.
- Pregunta por el acceso: si la pieza cabe, y si no cabe, dónde irá la junta.


