Reformar el baño: las decisiones que cambian el resultado
En un baño todo está a menos de un metro de todo, así que las decisiones se encadenan: el desagüe decide la ducha, la ducha decide el suelo y el suelo decide el azulejo. Conviene tomarlas en ese orden.
Dónde está la bajante
Es lo primero que miramos y lo que más limita. El inodoro tiene que conectarse a la bajante con una pendiente suficiente, y cuanto más lejos está, más hay que elevar el suelo o complicar el recorrido. Llevar el inodoro al otro extremo del baño a veces se puede y a veces no compensa. Antes de enamorarte de una distribución, pregunta por la bajante.
Ducha o bañera
La mayoría de las reformas de baño cambian la bañera por una ducha, y suele ser un acierto: se gana espacio, se entra sin escalón y se limpia mejor. Pero si en casa hay niños pequeños, o si de verdad usas la bañera, piénsalo dos veces. Es la decisión menos reversible del baño.
El plato a ras de suelo
La ducha a ras de suelo, sin escalón, es cómoda y se ve limpia. Para hacerla, el desagüe necesita pendiente por debajo del plato, y eso pide altura: o se gana hacia abajo, o se eleva el suelo del baño entero. En un piso no siempre se puede bajar, y subir el suelo crea un escalón en la puerta que hay que resolver. Por eso se estudia en la visita y no se promete antes.
Dos detalles marcan la diferencia. La zona de ducha se impermeabiliza antes de alicatar, con sus remates en las esquinas y en el encuentro con el suelo. Y el agua tiene que ir hacia el desagüe, sea un sumidero o una canaleta lineal junto a la pared. La canaleta permite hacer la pendiente en un solo sentido y usar piezas grandes en el suelo.
Inodoro suspendido y cisterna empotrada
El inodoro suspendido deja el suelo libre y facilita la limpieza. Necesita una cisterna empotrada con su bastidor, y eso ocupa fondo: se hace un trasdosado delante de la pared, que de paso puede servir de repisa. La cisterna tiene que quedar registrable, normalmente a través del propio pulsador, por si un día hay que repararla.
Grifería empotrada o vista
Con la grifería empotrada, el cuerpo queda dentro de la pared y fuera solo los mandos. El baño queda más limpio, pero hay que elegirla y colocarla antes de alicatar, y acertar con la altura. Un termostático mantiene la temperatura estable aunque alguien abra otro grifo en casa. Si prefieres grifería vista, el modelo puede esperar; la posición de las tomas de agua, no.
El azulejo: formato y despiece
Las piezas de gran formato tienen menos juntas y dan sensación de amplitud, pero piden paredes muy planas, porque cualquier irregularidad se nota. Las piezas pequeñas se adaptan mejor a paredes imperfectas y a las pendientes del suelo de la ducha.
Más importante que el formato es el despiece: decidir dónde empiezan las piezas para que los cortes queden en las esquinas menos visibles y no aparezca una tira estrecha junto a la puerta o bajo el techo. Se dibuja antes de colocar la primera. En el suelo de la ducha, pide un acabado antideslizante.
Luz, ventilación y enchufes
Un baño sin ventana necesita extracción mecánica, y con ventana también ayuda. La humedad que se queda dentro es la que acaba en moho en las juntas y en el techo.
La luz del espejo es la que usas todos los días: que te ilumine la cara de frente. Los enchufes junto al lavabo son muy útiles, pero alrededor de la ducha y la bañera hay zonas donde no se pueden poner, o solo con protecciones concretas. Eso lo resuelve el electricista, que debe conocerlas y respetarlas.
Dónde se guardan las cosas
Una hornacina en la ducha evita estantes colgados, pero necesita grosor de pared: se hace en un tabique nuevo o en un trasdosado. Un mueble suspendido con cajones guarda más que uno con puertas. Y un toallero eléctrico o de agua caliente se agradece en invierno, siempre que su toma esté prevista desde el principio.
Un ejemplo
En la obra de Ganapanes, en Madrid, el baño se resolvió con ducha a ras de suelo, mampara fija de perfil negro, alicatado de gran formato en dos texturas y un mueble suspendido con lavabo negro sobre la encimera. Casi todas las decisiones de este artículo están en esa foto.
Si el baño forma parte de una reforma más grande, lee también en qué orden se hace una reforma integral. Y si estás pensando en piedra para la encimera o las paredes, mármol, travertino o granito.


