Cómo preparar la primera visita y la medición de tu reforma
Un presupuesto es tan bueno como la información con la que se hace. La primera visita es el momento de reunirla, y se aprovecha mucho más si llegas con los deberes hechos.
Antes de la visita: lo que conviene tener a mano
- Planos o documentación de la vivienda, si los tienes: la escritura, la ficha del Catastro, el plano de la inmobiliaria. No hace falta que sean exactos, casi nunca lo son, pero ayudan a entender la casa.
- Una lista por estancias de lo que quieres hacer. No hace falta saber cómo, basta con el qué: «quitar la bañera y poner ducha», «unir cocina y salón», «más enchufes en el dormitorio».
- Prioridades. Qué es imprescindible y qué estaría bien si cabe. Es lo que permite ajustar un presupuesto sin tener que rehacerlo.
- Fotos de lo que te gusta. Una carpeta en el móvil vale. Una foto explica más que «algo moderno pero cálido».
- Lo que se queda: muebles, electrodomésticos, puertas o suelo que quieres conservar. Afecta a la protección, al orden de la obra y a las medidas.
- Tus fechas. Si hay una mudanza o una fecha de entrada, dilo desde el principio.
El edificio también cuenta
En un piso, parte de la obra depende del edificio. Viene bien saber si hay ascensor y de qué tamaño, si hay conserje, dónde podría ir un contenedor y si la comunidad tiene normas propias sobre horarios o sobre el uso de las zonas comunes durante una obra. Si hay administrador de fincas, ten su contacto a mano.
Qué miramos y qué medimos
En la visita medimos todas las estancias: largos, anchos, alturas, huecos de puertas y ventanas, pilares y cualquier saliente. Y miramos lo que no sale en ningún plano:
- Si las paredes están a escuadra y a plomo, y si el suelo tiene desniveles. Condiciona el alicatado, el pavimento y cualquier mueble a medida.
- Dónde están las bajantes, los patinillos y los registros. Deciden dónde puede ir un baño o una cocina.
- El cuadro eléctrico, los contadores, la llave de paso y cómo se produce el agua caliente.
- Las ventanas, las persianas y sus cajones.
- Humedades, fisuras o cualquier señal de algo que haya que revisar antes de taparlo.
- El acceso: portal, escalera y ascensor. Es lo que decide el tamaño máximo de una pieza que se puede subir, por ejemplo una encimera de piedra.
Con esas medidas se dibuja la vivienda tal como es. Nosotros la llevamos a nuestro propio software de medición y presupuesto, de forma que cada partida sale de los metros reales.
Las preguntas que te vamos a hacer
Algunas preguntas parecen de detalle y cambian mucho el presupuesto. Si puedes, llega con una idea de la respuesta:
- ¿Vas a vivir en la casa durante la obra?
- ¿Se cambian las ventanas?
- ¿Se rehacen las instalaciones enteras o solo una parte?
- ¿Ducha o bañera? ¿Plato a ras de suelo?
- ¿Qué suelo quieres y en qué estancias?
- ¿Cocina cerrada, abierta, con isla o con península?
- ¿Calefacción, aire acondicionado, o las dos cosas, y de qué tipo?
«No lo sé» es una respuesta válida. Para eso está la visita: para hablarlo delante de la pared de la que estamos hablando. Si dudas con el baño, te ayudará las decisiones que cambian el resultado de un baño.
Lo que tú deberías preguntar
La visita también sirve para que tú valores a quien va a hacer la obra. Pregunta sin reparo:
- Qué incluye exactamente el presupuesto y qué queda fuera.
- Cómo se organiza la obra y quién la lleva en el día a día.
- Qué trámites harán falta y quién se ocupa de ellos.
- Cómo se gestionan los cambios que surjan a mitad de obra.
- Qué plazo se compromete y dónde queda escrito.
Después de la visita
Con la medición y lo hablado se prepara el presupuesto por partidas. Un buen presupuesto se puede leer: cada partida dice qué es, cuántos metros o unidades lleva y con qué material. Si algo no está claro, este es el momento de preguntarlo.
Si quieres adelantar trabajo, puedes contarnos la obra antes de la visita: qué tipo de obra es, dónde está, los metros aproximados y qué quieres hacer. Con eso llegamos sabiendo qué mirar. Y si es una reforma completa, en qué incluye y en qué orden se hace tienes el recorrido entero.


